Donde Comer Marisco En Asturias

Además de esto, hay tres opciones de degustación alén de la carta, entre ellos el menú largo de 14 pases de artículos del Cantábrico, caro pero que vale la pena. ​En El Rompeolas llevan décadas haciendo cocina local, sin artificios, con un producto de calidad incuestionable entre el que resalta, por su arraigo en la civilización local, el rape o pixín, que se sirve rebozado. No obstante, los calamares, el bonito, los chipirones o la selección de pescados del día ponen también difícil la elección. ​No obstante, vale la pena arrimarse para disfrutar del ambiente marinero del pueblo o de ciertas varias viviendas de comidas que se encuentran en oposición al puerto. Y entre ellas, quizás El Rompeolas sea la que tiene una mayor fama por la excelencia de sus modelos. Este restaurante es todo un referente gastronómico de la región asturiana.

Cambiamos de registro para dirigirnos a una de las zonas menos masificadas turísticamente de la Costa da Morte, ya de por si bastante apacible, y a una vivienda de comidas donde el producto lo es todo. ​Y como colofón, una pequeña terraza frente al mar y una sala con algunas de las mejores vistas de la costa gallega desde un restaurante. Y la opción de alojarse en entre las cuatro habitaciones de la planta superior y desayunar, al día después, de nuevo con esas vistas. Brincamos al occidente, a Puerto de Vega, otra de esas localidades marineras reservadas, ajeno de los enormes flujos turísticos, que meritan una parada.

En una temporada en la que cada vez se valora mucho más el producto de calidad, esta casa ha sabido distinguirse precisamente por la excelencia de su materia prima. En pocos sitios se pueden conseguir mariscos, carnes y pescados como los que preparan en Sidrería Marisquería Poniente y menos con unos puntos de cocción tan impecables. Total exhibición de poderío marino que comienza por unos salmonetes, y prosigue por un bonito a la plancha, besugo, parrillada de marisco o la increíble ventresca de bonito… Difícil conseguir algo mejor.

De la misma manera que hace más de 2 décadas, en el momento en que comenzaron la andadura. Abel Álvarez se hace cargo de la iniciativa ultranáutica de Güeyu Mar, un restaurante donde el respeto por el producto llega a límites nunca pensados y donde la primorosa llama de la parrilla se ocupa, bajo esta batuta inspirada, en convertir cada pescado y marisco en joyas. Merluzas a la olla, rollos de bonitos, arroz con bugre, verdinas con marisco, pixín alangostado, raya, bocartes en vinagre, pastel de tiñosu, empanada de xarda, chipirones afogaos o marmitas de bonito forman parte de esa bandera azul que nos sugiere ir a continuas inmersiones en cazuelas, sartenes y hornos.

Kraken, Gijón

También trabajan bien la plancha y el horno para los pescados y los arroces, si bien estos no son los más relevantes de la carta. Probablemente, Cudillero sea uno de los pueblos con más posts de Instagram de cada verano en el momento en que hablamos de Asturias. Villa marinera y pescadora por excelencia, su entrada a puerto, teñida de verdes, azules y amarillos en todos y cada edificio, se convirtió de esta manera en un reclamo para toda clase de viajeros. A su vera, de la rula de Avilés y de la de Gijón, pescados a la cazuela, al horno y a la parrilla, que suponen la mejor forma de hacerse la idea de este tranquilo lugar de comidas en ese maravilloso sitio que tenemos la posibilidad de llamar \’mitad de ninguna parte\’. En ella mimam al rey, al bonito, al besugo y a los chipirones, probando que pocas manos hay que puedan hacerles sombras en estas lides. El precio, mucho más que merecido, piensa un alivio si lo equiparamos con otras parrillas asturianas como podría ser el propio Güeyu Mar.

Es el sitio idóneo para cenar de una manera apacible, con increíble carta de vinos. Además de esto, el pulpo a la plancha, rulo de bonito y la ñocla son espectaculares. Entre los sitios mucho más pintorescos que últimamente hemos descubierto. Y pedir por encargo autentico pote asturiano, evaluar las cebollas rellenas de bonito o el meloso de rabo de toro. Aquí se puede llegar en vehículo o disfrutando de la ruta de El Chorrón tomando una bifuracición bien señalada. Tazones es una pequeña localidad a un paso de Villaviciosa, una de esas aldeas que se arremolinan cerca de las rampas del puerto y que puede pasar inadvertida para bastantes de los que llegan de fuera.

Restaurante La Arisueña

Y si a esto le sumamos las temperaturas moderadas del norte y la poca masificación de muchas de sus zonas, la opción se convierte en aún más tentadora. Situada en el barrio del Coto, muy cerca dela plaza de toros de Gijón, Tiene múltiples premio a sus espaldas, así como el certificado de calidad turística de la región, concedido por el ayuntamiento de la ciudad. Tiene 2 comedores, en la planta baja lograras degustar sus platos con el ámbito dela sidrería, en cambio si prefieres algo mas intimo disponen de un comedor privado en la parte de arriba. Ubicada muy cerca dela playa de Poniente en Gijón, tiene un agradable comedor para tus celebraciones o comidas mas intimas y familiares. El precio medio de una mariscada de calidad en Asturias fluctúa entre los 45 y 65 euros, logrando conseguir opciones económicas por menos de 30 euros tal como mariscadas que alcanzan o superan los 80 euros por persona. El que tenga más intención gastronómica, como nosotros, no debería marcharse de aquí sin evaluar El Pescador, un restaurante que promete lo que su nombre preconiza.

Ya en ella, podemos encontrar propuestas accesible y muy curiosas, donde el recetario tradicional tiene algunos tintes pasajeros y donde asimismo se aprecian ciertos contrastes mar y montaña muy interesantes. Es la situacion del pulpo con picadillo de jabalí con mezze de pato. En cuchara no se tienen que perder de vista las verdinas con callos de bacalao.

A todo esto se aúna su carta de vinos que no dejará indiferente a ningún aficionado a la enología. Sin duda, un enclave a apreciar entre las mejores marisquerías asturianas. Si quieres ir punto por punto, no olvides la ñocla , percebes, buenos calamares y si lo hay, buenísimos bugres.

Top 5 Marisquerías En Asturias

Cuenta además con unas increíbles vistas sobre la ría del Eo y es un lugar increíble para contemplar anocheceres, con lo que si uno va a cenar, mejor llegar pronto, y si va a comer, estirar la sobremesa. Es el caso de su besugo y su rape a la espalda, icono de la vivienda, o de la merluza al estilo Eutimio. Mucho más moderno pero interesante y poco habitual es el crujiente de bonito.

Cimas que se elevan por encimas de las nubes o cuevas que se sepultan cientos de metros. Experimenta Piloña a traves del turismo activo y turismo cultural acompañado por guías expertos haciendo de Finca La Naguada, tu casa rural en Infiesto. Filete al quesu, chipirones angulados y los conocidos huevos de Oscar.

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La tradición de nuestros fogones ha conseguido llevar a estos frutos de la mar a ser entre las referencias gastronómicas de Asturias, y ya sea en localidades de mar o en interior, encontramos sitios de comidas especializados en mariscos de enorme prestigio. ​A Deudora está en Mallou, al lado de la capital municipal de Carnota y a un paso de la playa más extendida de Galicia. Sus pescados y mariscos son locales y procedentes de la pesca artesanal.

Es, sin género de inquietudes, uno de los mejores sitios de comidas de pescado de España y una genuina pasarela de moda donde desfila lo mejor del Cantábrico. Es bien difícil quedarse solo con uno o dos pescados pero, si se tiene la suerte, se debe apostar por el rey a la brasa, aunque el bonito en temporada no desmerece, ni la lubina ni el besugo le van a la zaga. Todos ellos pertenecen a la panoplia con la que los restaurantes del Principado, donde rescatamos 12+1 referencias donde acertar con buenos platos de pescado y marisco si bien adivinar y comer en lugar de comidas en Asturias son casi sinónimos. El Concejo de Piloña, se sitúa en la unión entre la costa, el oriente y el centro de Asturias. Piloña, cuya capital es Infiesto, es un concejo montañoso y regado por incontables ríos y riachuelos como el río de la Marea o el río Infierno.

El Rompeolas, Villaviciosa

Difícilmente llegarías a este lugar de comidas si absolutamente nadie te habla de él. Hay que estacionar en la explanada del puerto, subir al primer piso del edificio de la lonja, caminar hasta el fondo de un pasillo, pasando en oposición al despacho del veterinario y los servicios y allí, tras un rincón, está la entrada al local, que semeja un bar más de un edificio público. ​Y allí, en pleno casco, si bien no en la zona mucho más obvia de explanada portuaria, Mesón el Centro podría pasar inadvertido si no fuera pues su nombre ha ido ganando peso, poco a poco, en las recomendaciones de los conocedores de la mejor cocina local. Este verano anómalo que estamos teniendo ha convertido el turismo de cercanía, ahora de por si acaso apetecible, en una alternativa aún más interesante.